Somniare aude, atrévete a soñar.
Hoy escribo por una apología de los sueños. Defiendo a los soñadores y
soñadoras de este mundo porque gracias a ellos los cambios son posibles.
Quien me conoce, sabe que me gusta rodearme en mi vida de
personas soñadoras, que se ilusionan y fantasean fácilmente. ¡Nadie sabe hacer
esto mejor que los niños! Cuando estoy en el aula con ellos aprovecho muchos
momentos para que sueñen y soñemos juntos. Creo firmemente que soñar, imaginar
y fantasear desarrolla la inteligencia de las personas que lo hacen.
La historia de lo que somos, sólo me hace reafirmarme en esta
idea. Son muchas las personas soñadoras
que por seguir sus sueños cambiaron el mundo. ¡Gracias Nelson Mandela por soñar
que algún día, en Sudáfrica, todas las personas vivirían en igualdad!. ¡Gracias Ghandi
por creer en que la PAZ mundial es posible! éste es aún hoy un sueño compartido por
muchos soñadores que no cesan en su intento de convertir ese sueño en una
realidad.
Los sueños pueden ser a largo o a corto plazo, pueden
implicar a un colectivo o ser individuales. Lo que no cabe duda es que todos
tenemos derecho a perseguir aquello que nos hace ilusionarnos y fantasear. ¡Qué
sería de la vida sin los sueños!
La Vida es Sueño no es sólamente el título de un
poema de Calderón de la barca, sino una filosofía de vida que nos recuerda que
el hombre que vive sueña y que por ende es libre. Aquí unos versos del poema y…. aseguir
soñando.
¿Qué es la vida? Un Frenesí,
¿Qué es la vida? Una ilusión,
Una sombra, una ficción,
Y el mayor bien es pequeño,
Que toda la vida es sueño,
Y los sueños, sueños son.
Claro que sí amiga, nunca hay que dejar de soñar :) te quiero. María.
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